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30 de marzo de 2007

Pon una cámara digital en tu vida

Eso es lo que viene diciéndome mi familia desde hace años. Y yo sin hacerles caso. El motivo es simple me toma muchísimo tiempo decidirme a comprar algo de electrónica (para otras cuestiones soy raramente impulsiva). Por fin después de meses de indecisión he escogido una Kodak V803, que compré ayer por la tarde.




Su diseño me gusta mucho, sobre todo porque es muy pequeña que era lo que yo quería. Una minicamara que pudiera llevar en el bolso para hacer fotos y colgarlas en el blog. Cuando empiece a utilizarla, podréis ver el resultado por vosotros mismos. Aunque no debéis esperar demasiado, la fotografía y yo nunca nos hemos llevado especialmente bien.

Cuando era pequeña me regalaron una cámara y yo después de hacer cada foto la abría para ver el carrete y mirar si la foto había salido bien. Mis fotos, por mucho que yo mirara el carrete nunca salían bien. Hasta que un día mi padre vio mi técnica de comprobación fotográfica y me explicó que así lo único que conseguía era velar las fotos. Afortunadamente las cámaras digitales no permiten estas cosas.

23 de enero de 2007

Móvil, móvil II

Como ya comenté en mi primera entrada estaba teniendo problemas con el móvil, así que el viernes por la tarde me dirigí a un centro comercial de Zaragoza a tratar de conseguir el móvil que quería, sin cambiar de compañía.

Tras buscar en las cuatro tiendas que venden móviles de Orange en el centro comercial, lo encontré en una de ellas. Pedí el móvil, y tras un pequeño trámite lo conseguí por un céntimo. Volvía a casa contentísima con mi LG nuevo.


Cuando llegué a casa y lo abrí me di cuenta de que algo iba mal. Parecía que alguien le hubiera dado una paliza a la caja. La batería esta colocada en el móvil y la caja de fuera no estaba embalada. Después de leerme las instrucciones, busqué el CD que supuestamente adjuntaba el teléfono pero no estaba. Tuve que volver al centro comercial a pedir que me dieran un disco. Tras hacer unos veinte minutos de fila, me atendieron y poco más después me daban un disco abierto. No sin antes preguntarme la vendedora si estaba completamente segura de que el disco iba en esa caja.

Como se había hecho tarde el viernes no hice nada con el móvil. El sábado hablando con mis amigos me di cuenta de que algo no iba bien, pues el móvil se calentaba a los dos minutos de conversación. Algo que a mí nunca me ha pasado con ningún móvil. Pero lo mejor llego el domingo.

El domingo por la mañana mi hermana me llamó a casa un poco mosqueada. Por que, con lo que me había costado tener móvil ahora lo apagaba. Yo le dije que el móvil estaba encendido, y entonces me di cuenta de la pega de mi móvil. No me permitía ni llamar ni recibir llamadas. Las llamadas que si que aparecían en mi pantalla no me dejaba cogerlas. En definitiva era todo lo que uno busca en un móvil. Que nadie sea capaz de localizarte

Antes de pensar que el móvil estaba mal. Comprobé que no se hubiera activado por equivocación una función que tiene de restricción de llamadas. La desactive y pude llamar. El problema era que se volvía a activar ella sola. Al final ayer lleve el móvil a la tienda y conseguí otro.

Mi conclusión es que el móvil que me vendieron o era una devolución o lo habían usado de muestra. El segundo móvil, estaba con la caja precintada. Y todas y cada una de sus piezas venían en bolsas individuales, el primero lo único que tenía en bolsa eran los cascos. Este tenía el plástico que protege la pantalla. La tapa va mucho más dura, la del primer móvil iba muy suelta. Y así multitud de detalles, la diferencia entre uno y otro es abismal.

Ahora además de haber pasado el fin de semana tratando primero de entender y después de arreglar el móvil. He terminada enfadada con la tienda por haberme vendido un producto que o bien les había sido devuelto o ya había sido usado.

19 de enero de 2007

Móvil, móvil

El móvil que tengo, número de teléfono incluido tiene ya casi tres años. Y ha decido que desea morir, el pobre lo lleva intentando desde hace más de un mes. Esconde los mensajes que te envía la gente en la memoria, se ha quedado sin sonido, no te deja que le metas el pin, ni que lo cargues... Mi móvil, ha logrado que me comunique más con la gente ahora que cuando funcionaba. Ahora en vez de enviar mensajes, llamo por teléfono para decir lo mismo.

Mi deseo de cambiarme de móvil me ha llevado a la conclusión de que Orange pasa de mí, y eso que soy usuaria suya (antes de Amena) desde hace cinco años.

Busqué y encontré un móvil que me gustaba y está entre las posibilidades de Orange. Sin embargo al ser de su compañía me cobran 109 euros por el. Sin embargo si soy de otra compañía y me cambio a la suya me sale gratis. Eso es cuidar al cliente.

Ya que no podía acceder a ese móvil, miré que me ofrecían. En su página web mirando que móvil me corresponde por antigüedad, veo que están todos agotados. Orange de momento no me da ninguna opción. Sin embargo a mi madre le han enviado publicidad para renovarse el móvil. Ella lleva menos tiempo en la compañía, y apenas gasta. Resulta sencillo no gastar si nunca llevas el móvil encendido. Entre sus posibilidades está otro móvil que me interesaba, pero yo no puedo acceder a él. Por algún motivo que desconozco

Esta claro que a Orange no le intereso. De echo soy la única persona que conozco a la que en la pantalla de su móvil le dice que es de Amena en vez de Orange

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